El presidente de Honduras, Nasry Asfura, incorporó a su equipo de asesores a un exfuncionario cuyo nombre estuvo relacionado con investigaciones por presuntas irregularidades en la administración pública. El nombramiento de Martínez Lozano se realizó el 1 de abril de 2026 en Casa Presidencial, aunque inicialmente no se precisaron las funciones específicas que desempeñará dentro del Ejecutivo.
Martínez Lozano fue incluido en 2019 en el caso conocido como Fraude sobre el Gualcarque, relacionado con el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca. La investigación, impulsada por la entonces Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) y la Unidad Fiscal Especial contra la Impunidad de la Corrupción (UFECIC), señaló posibles irregularidades en la adjudicación de contratos a favor de Desarrollos Energéticos S.A. (DESA).
El expediente también estuvo relacionado con denuncias realizadas por la líder indígena y ambientalista Berta Cáceres, quien había advertido sobre posibles irregularidades vinculadas con el proyecto antes de ser asesinada en marzo de 2016. Sin embargo, en mayo de 2024, un tribunal especializado en casos de corrupción absolvió a Martínez Lozano al considerar que no se había demostrado su responsabilidad penal. Otros involucrados sí fueron condenados por delitos como fraude y falsificación de documentos.
El exfuncionario también apareció en investigaciones del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) realizadas entre 2016 y 2018, relacionadas con su gestión al frente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Una de esas investigaciones señaló un supuesto perjuicio de aproximadamente 120 millones de lempiras mediante contratos de servicios que, según el organismo, no se habrían ejecutado o pudieron haber sido utilizados para desviar recursos públicos. Martínez Lozano ha rechazado esas acusaciones y las ha calificado de infundadas.
Otro estudio difundido por el CNA en 2018 analizó supuestas anomalías en la concesión de acuerdos comerciales por parte de la empresa estatal eléctrica, los cuales presuntamente habrían beneficiado a redes asociadas al clan Rivera Maradiaga, ligado a la facción denominada Los Cachiros. Dentro de las acusaciones destacaban convenios por prestaciones que al parecer nunca se ejecutaron y desembolsos vinculados al cuidado de predios donde no se constataba labor alguna.
La llegada de Martínez Lozano al equipo cercano de Asfura ha generado nuevamente cuestionamientos sobre los criterios utilizados para seleccionar funcionarios y asesores dentro de la administración pública. El caso se suma al nombramiento de la exdiputada nacionalista Gladys Aurora López como delegada presidencial, pese a que enfrenta un proceso judicial por presunta malversación de fondos públicos.
De acuerdo con el Ministerio Público, el proceso contra López está relacionado con recursos destinados originalmente a un proyecto de electrificación social en Opatoro, La Paz, que presuntamente fueron utilizados para financiar obras privadas en San Pedro Sula. La exdiputada enfrenta el proceso en libertad y bajo medidas cautelares.
Fuente: Resumen Latinoamericano — Resumen Latinoamericano
